Por las sendas de la vida
andaba una señorita
sin mirar hacia delante
porque sólo hacia atrás podía
Se tropezaba a cada paso
como si nada ya veía
y todo el mundo le decía
"¡pónte gafas niña mía!"
Pero no podían acertar
a ver que sus gafas ponía
pero no eran suficientes
si la niña ver no quería
"¡pónte otras chiquitilla!"
"No puedo llevar dos gafas"
les contestó la ciega chica
Hasta que un día se cayó
en un charco de lluvia tibia
y se dio cuenta
de que gafas ya no tenía
"¡ay mis gafas dónde están!
¡ay sin gafas qué haría!"
Ir por la senda recta
y no mirar atrás en tu vida
Así la niña empezó
a enfrentar el futuro con decisión
y todo el mundo afirmó
que sin gafas se ve más que con dos.
MORALEJA. Es más importante querer que poder.

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